Esta línea estudia la arquitectura a través de los dispositivos que la representan y hacen circular: dibujos, estampas, tratados, fotografías, álbumes, publicaciones periódicas, maquetas, proyectos y repertorios digitales. El interés no reside únicamente en la imagen como ilustración de un edificio, sino en su capacidad para producir conocimiento, fijar modelos, construir genealogías y transformar la percepción histórica de la arquitectura.
La investigación analiza cómo viajan las formas y los saberes entre territorios —especialmente en el ámbito europeo y mediterráneo—, qué agentes participan en esos intercambios y cómo cambian los significados de una misma imagen al pasar de un contexto a otro. La metodología combina trabajo de archivo, análisis visual e historiográfico, estudio de redes de circulación y comparación transnacional. Esta perspectiva permite comprender la cultura arquitectónica como un sistema de transferencias en el que imágenes, textos, profesionales e instituciones actúan de forma conjunta.
Esta línea investiga el papel de la arquitectura y sus imágenes en la construcción de identidades políticas, nacionales, urbanas e institucionales. Analiza la representación del poder, la apropiación de lenguajes históricos, los clasicismos, las arquitecturas de corte y virreinato, los procesos de monumentalización y los usos ideológicos del patrimonio en distintos contextos europeos y mediterráneos.
El trabajo combina historia política y cultural, análisis de imágenes, estudios urbanos e historiografía de la arquitectura. Se presta especial atención a los mecanismos mediante los cuales edificios, espacios y representaciones visuales legitiman discursos, producen memoria colectiva o reformulan identidades en momentos de cambio. Esta línea incluye los estudios sobre restauración ideológica, clasicismos y totalitarismos, arquitecturas del poder y construcción visual de la ciudad.
La línea aborda la relación entre arquitectura, pasado y memoria a través de los procesos de conservación, restauración, reconstrucción, restitución, demolición y reutilización. Se estudia cómo cada época interpreta lo heredado, qué valores atribuye a ruinas, edificios y conjuntos urbanos y de qué modo las intervenciones patrimoniales construyen nuevas narrativas sobre la historia.
El enfoque es histórico y crítico: compara teorías, proyectos, debates, legislación, archivos e imágenes para analizar la tensión entre permanencia y transformación, autenticidad y reinvención. También presta atención a los usos simbólicos e ideológicos de la restauración y a la manera en que museos, archivos e instituciones patrimoniales participan en la producción de memoria. La línea conecta así historia de la arquitectura, teoría de la restauración, cultura visual y estudios patrimoniales.
Esta línea estudia la arquitectura a través de los dispositivos que la representan y hacen circular: dibujos, estampas, tratados, fotografías, álbumes, publicaciones periódicas, maquetas, proyectos y repertorios digitales. El interés no reside únicamente en la imagen como ilustración de un edificio, sino en su capacidad para producir conocimiento, fijar modelos, construir genealogías y transformar la percepción histórica de la arquitectura.
La investigación analiza cómo viajan las formas y los saberes entre territorios —especialmente en el ámbito europeo y mediterráneo—, qué agentes participan en esos intercambios y cómo cambian los significados de una misma imagen al pasar de un contexto a otro. La metodología combina trabajo de archivo, análisis visual e historiográfico, estudio de redes de circulación y comparación transnacional. Esta perspectiva permite comprender la cultura arquitectónica como un sistema de transferencias en el que imágenes, textos, profesionales e instituciones actúan de forma conjunta.